sábado, 8 de enero de 2011

I wanna Live all my life with you

—Nick… N…no… para… no podemos hacer esto— dije mientras trataba de controlar mis hormonas, cosa que en este momento era muy difícil ya que Nick se encontraba dando pequeños y húmedos besos en mi cuello, entre abría lentamente los labios para probar mi piel y después cerrando los labios para formar un beso, mientras sus manos iban desde mi espalda hasta mi cintura, subían y bajaban con una suavidad inexplicable
—Vamos… yo se que lo disfrutas tanto como yo — dijo en mi oído para después atacar mis labios salvajemente.
—Y-Yo… sé que si… pero… pero no es correcto Nicholas— trataba de articular lo más claro posible pero era una tarea difícil
— ¿Por qué?, yo te amo… tú me amas— me dijo mientras se separaba de mi, pero sin soltarme para poder verme a los ojos
—Lo sé, ¡Pero está mal! somos… ¡Somos hermanos Nicholas! — le dije mientras lo abrazaba y él respondía a mi abrazo con ternura.
—Hermanastros Melanie… es muy diferente, no somos de la misma sangre— me dijo mientras me separaba de su cuerpo deslizaba sus grandes manos por mis brazos para llegar a mis manos y entrelazar nuestros dedos.
—Pero… Nicholas comoquiera está mal visto, que dirán todos y ¡Nuestros padres! — ellos me adoptaron cuando yo tenía cuatro años y son las personas más buenas que conozco
—Mel… entiéndelo no me importa que pensaran los demás, yo te amo, eres mi vida, quiero estar por siempre contigo, sé que mis padres nos entenderán… y si no, nos iremos lejos, donde podamos estar solo tú y yo— me dijo mientras tomaba mi rostro y lo juntaba con el suyo —Vamos… ¿qué dices? — Me pregunto mientras un brillo especial emanaba sus preciosos ojos cafés
—Y-Yo… Nick… no, no lo sé…— dije mientras una lagrima brotaba de mi ojo que pronto se multiplicaron
—Mel ¿Me amas? — Me pregunto mientras comenzaba a limpiar mis lagrimas con sus pulgares —Mel… contéstame— me insistió.
—C-Claro Nick… más que a nada y a nadie, eres lo mejor que me ha pasado – le conteste llena de sentimiento por el llanto.
—Entonces vámonos, arriesguémonos, estando contigo no necesito nada mas— dijo mientras volvía a besar mis labios, como si no hubiera mañana, me tomo entre sus fuertes y grandes brazos abarcándome completamente, sus labios seguían sobre los míos, mientras que su lengua pedía permiso para entrar en mi boca, el cual le concedí, sentir su carnoso y dulzón miembro me volvía loca, recorría cada centímetro de mi cavidad, dejando como rastro su delicioso sabor, ese mismo sabor que hace un año probé y me hice completamente adicta a él, se vivió totalmente indispensable en mi vida, comenzó a jugar con el borde de mi blusa hasta que sentí su cálida piel debajo de mi blusa, nuestros labios no se separaban, aunque comenzaba a faltarnos el aliento, aunque ninguno quería separarse era necesario si queríamos seguir viviendo, se separo de mi para volver a tomar todo el oxigeno posible y permitirme hacer lo mismo para después volver a atacar mis labios, sus manos dibujaban figuras abstractas sobre mi delicada piel, yo me dedicaba a enredar en mis dedos los castaños y bien definidos rulos que se encontraban en su nuca, comenzó a levantar mi blusa hasta la altura de mis pechos dejando al descubierto todo mi torso, lentamente me recostó en la cama, poniendo una rodilla de cada lado mío, para acercarse manteniendo su peso en sus brazos para no dejarlo todo sobre mi, sentir sus grandes manos sobre mi piel, me llenaba completamente de un éxtasis indescriptible, rápidamente se deshizo de mi blusa para ahora adornar la alfombra de la habitación, se separo de mis labios para enderezase y mirarme completamente, yo solo me sonroje y para evitar que me siguiera mirando lo estire del cuello de la camisa para volver a unir nuestros labios, comencé a desabrochar botón por botón de su azulada camisa a cuadros, necesitaba sentir su piel cálida junto a la mí, con su ayuda quite su camisa para que ahora adornara la alfombra junto a la mía, pase mis pequeñas y delgadas manos por sus marcados músculos delineando cada uno de ellos, de alguna manera ahora cambiamos de posiciones ahora yo me encontraba sobre su cadera, aun sin separar nuestros labios, el comenzó a jugar con el broche de mi sujetador por unos minutos, como pidiendo permiso, con una sonrisa se lo concedí, decidido lo desabrocho, para ahora jugar con los tirantes, los subía para después volverlos a colocar en su lugar, después de unos minutos lo quito por completo dejando totalmente mi torso al descubierto, nuevamente se separo para mirarme, y de nuevo gran parte de mi sangre subía a mi cabeza
— ¿Porque te sonrojas? Eres hermosa— me dijo mientras se separaba de mi y volvía a dejarme boca arriba.
Solo le sonreí para volver a atacar sus labios ahora increíblemente rojos e hinchados debido al intenso roce con los míos, comenzó a besar mis labios para después dejar un camino de húmedos besos por mi cuello, seguir por mi clavícula, hasta la loma de mis pechos, donde se entretuvo un buen rato, comencé a sentir una sensación de calor sobre mi pecho, me di cuenta que era porque la gran mano de Nicholas se apodero de uno de ellos, comenzó a regresar por el camino que había dejado para después dar unos frenéticos masajes en mis pechos, que hacía que un escalofrió recorriera todo mi cuerpo, era demasiado placentero, que no pude evitar gemir, pero antes de que saliera de mi boca, Nicholas lo ahogo en un beso
—N-Ni-Nicholas— dije tratando de respirar debido a mi gran agitación –V-Va… Vámonos…— le dije mientras cerraba mis ojos por unos segundos, para después abrirlos –Vámonos… Quiero vivir toda mi vida junto a ti… te amo.


&Fin<3

No hay comentarios:

Publicar un comentario